jlchinchilla Generalleutnant


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Publicado: Sab Dic 16, 2006 12:59 pm Asunto: La granada Mills |
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A principios de 1915, se estaban lanzando cada día más granadas de mano de las que se lanzaron en todas las guerras anteriores juntas. Era “el arma del momento”. Las unidades del frente tenían una imperiosa necesidad de ellas, y entre la imaginación de los propios soldados y la iniciativa de la industria y los ejércitos aparecieron en los campos de batalla una variedad inmensa de estas armas. La mayoría eran chapuzas que no sobrevivieron mucho tiempo. Otras eran piezas muy bien logradas, que sobrevivirían con ligeras modificaciones durante décadas.
Una de estas últimas es la que se puede considerar “la madre de casi todas las granadas de mano”, pues la mayoría de las granadas de mano posteriores han usado (y siguen usando) sus mismos principios y sistemas.
El modelo original fue patentado por W. Mills de Birmingham el 16 de setiembre de 1915. Tenía un cuerpo de hierro cuadrillado con un conducto central en el que iba colocado un percutor con su muelle, que mantenía comprimido una palanca curva al actuar sobre una pestaña de la cola del percutor. La palanca tenía una sección en U y estaba atravesada por un pasador de seguridad, que también pasaba por dos orejetas formadas en el cuerpo de hierro principal, quedando perfectamente fija y manteniendo el percutor contra su muelle. En el fondo había un tapón roscado que permitía abrirla e introducir un conjunto de cebo, mecha (éstos en un tubo central debajo del percutor) y multiplicador (en un tubo lateral a lo largo de la carga explosiva). Atornillando el tapón en su sitio, la granada quedaba preparada.
El tirador sólo tenía que agarrar el arma con la mano manteniendo la palanca apretada contra el cuerpo de la granada y retirar el pasador de seguridad. El arma se podía mantener así por tiempo indefinido e incluso se podía volver a colocar el pasador si se cambiaba de opinión.
Una vez lanzada, la presión del muelle del percutor vencía la palanca, que era despedida, y el percutor incidía en el cebo, éste encendía la mecha y el fuego llegaba al multiplicador. La granada tardaba cinco segundos en estallar.
El arma fue aceptada inmediatamente (¡entró en servicio cuatro meses antes de ser patentada!) y sólo sufrió ligeras modificaciones para abaratar su fabricación. El arma sufrió más ligeras modificaciones con el paso de los años y siguió siendo durante décadas la granada de mano de los ejércitos británicos. Incluso hoy día, la mayoría de las granadas (todas las que usan un seguro de palanca, que son la mayoría) son enrealidad adaptaciones y variaciones del viejo invento del señor Mills. _________________ Si faltas a la palabra que nos diste a los muertos, no dormiremos, aunque crezcan las amapolas en los campos de Flandes.
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