Publicado: Dom Ago 26, 2007 9:26 pmAsunto: PRECURSORES DE LA AVIACIÓN MILITAR (DOHUET Y TRENCHARD)
Aunque en realidad no fueron pilotos, sus ideas y planteamientos fueron vitales en el desarrollo de ambas guerras mundiales. Por tal motivo me gustaría aportar a este excelente foro, este breve estudio.
GIULIO DOHUET Y HUGH TRENCHARD.
IDEAS DE LOS PRECURSORES DE LA AVIACIÓN MILITAR
La aparición del avión a principios del siglo XX, haría que se rompieran muchos de los esquemas mentales del hombre, hábitos y costumbres. A partir de ahora el mundo se hacía significativamente “más pequeño”, las grandes distancias serían recorridas de manera directa, en un tiempo menor y sin necesidad de sortear obstáculos naturales. Estas nuevas ventajas serían utilizadas, tanto con fines pacíficos como con fines ofensivos.
Como suele suceder con muchos nuevos inventos, la aviación comenzó a utilizarse con fines militares, y fue un militar italiano, Giulio Dohuet, el primero en percibir los múltiples cambios que ocurrirían en el mundo moderno por el uso del avión. A partir de una demostración de un avión francés en Roma, el cual realizó apenas algunos saltitos de escasos centímetros, Dohuet predijo que pronto esos aparatos serían capaces de recorrer kilómetros de distancia.
Pronto llegaría la Primera Guerra Mundial, y con ella una encrucijada en la historia militar, en la que la tradicional manera de hacer la guerra, desde la antigüedad clásica hasta la reciente guerra franco prusiana, se enfrentaba de repente ante un dilema, al producirse un estancamiento en la llamada “guerra de trincheras” en el frente occidental alemán, desde 1914 (después de la batalla de Marne) hasta finales de 1917. Este estancamiento fue producto del avance tecnológico que representó la ametralladora, cuyo poder de fuego le permitía a un solo soldado detener el avance de un buen número de soldados de infantería o de la caballería. Para Dohuet, este estancamiento producto de la nueva tecnología, podía superarse gracias al empleo también de la nueva tecnología que representaba el avión[1].
Para un país de recursos limitados como Italia, pero con una posición geográfica que beneficiaba la defensa en caso de ser atacada por ejércitos invasores, resultaba sumamente costoso mantener tanto un ejército regular como una Armada naval poderosa[2]. Sugería entonces una acción eminentemente ofensiva, a través del uso de la aviación y no del ejército.
[1] Para Dohuet, la situación de inmovilidad en tierra tenía su solución radical en el aire. Para él los nuevos tanques de guerra no representaban un camino directo para el fin supremo, que no era otro que ganar la guerra.
[2] Shiner, Jhon. Reflections on Dohuet, the clasic approach. (Fecha consulta : 4/12/06) Traducción propia.
Antes de enumerar algunos aspectos de la “doctrina aérea” de Dohuet, haremos unas consideraciones previas del contexto histórico en el que vivió, para así entender los indudables anacronismo en su pensamiento y predicciones.
1) Todos los pensamientos y escritos de Dohuet fueron hechos en función de las necesidades de su país natal, Italia, de recursos limitados, y no trató de hacer predicciones aplicables por igual a todos los países. Italia por el norte esta protegida por los Alpes, y el resto del país rodeado por el Mediterráneo. De manera que al ejército le sería relativamente fácil defender la entrada al país por el norte, mientras que la armada defendería las aguas territoriales. Le correspondería entonces a la naciente aviación la función ofensiva de la guerra.
2) Aún no se había inventado los radares de vigilancia en la Primera Guerra Mundial. De manera que mucho de las ideas de Dohuet nos parecerán obviamente anacrónicas. El mismo Dohuet, con el pasar del tiempo, haría algunas rectificaciones en su pensamiento, antes de su muerte en 1930.
3) Sin embargo, Dohuet acertó en el punto crucial y elemental que cambiaría el escenario bélico moderno. El dominio del aire, por medio del avión, sería el primer protagonista de la guerra moderna. Hecho que se demostraría a partir de la Segunda Guerra Mundial hasta la actualidad en la guerra del golfo de 1991 y en la invasión de Irak en el 2003 _________________ "Nunca nadie ha debido tanto a tan pocos" W.C. 1940
1) El elemento tecnológico sería la base que permitiría hacer una revolución en el arte de la guerra, en el aire gracias al avión[1]. El avance tecnológico en tierra de la ametralladora sería superado fácilmente en el aire por el avión. Ya no servirían las barreras defensivas naturales ni las fortalezas construidas por el hombre; en el espacio aéreo no existen barreras y une por igual a todas las naciones. De manera que el ejército perdería su anterior protagonismo en la guerra terrestre, ya que la aviación podía atacar objetivos en tierra y a distancias mucho mayores que las alcanzadas por la artillería, lo mismo sucedería en el mar. De manera que el Ejército y la Armada servirían solo para maniobras defensivas, siendo los aviones las armas ofensivas por excelencia.
2) Aunque en su primer trabajo de 1921 solo sugiere que la aviación podía llegar a formar unidades independientes, estando al inicio operando como auxiliares de sus “dos hermanos mayores”, luego en 1923, afirma que se debía crear un cuerpo aéreo totalmente independiente del ejército y la armada; mandado exclusivamente por aviadores y no por miembros del ejército. Para ello se debía dar prioridad en los recursos de defensa a esa Fuerza Aérea. (En esta idea, Dohuet fue un verdadero visionario, como veremos, una de las principales causas de la caída de Francia ante la bliztkrieg alemana, sería el haber otorgado escaso recursos a la aviación militar, por considerarse un auxiliar del ejército, a pesar de contar con una fuerza aérea independiente)
3) Dohuet proponía ataques sorpresas preventivos a las ciudades e instalaciones defensivas del potencial enemigo, sin necesidad de declaración precia de guerra. El objetivo era provocar el pánico en la población y gobierno del país enemigo, provocando su rápida rendición. De esta manera se evitaba las grandes movilizaciones de ejércitos, y habrían menos pérdidas de vidas, ya que la guerra se haría corta.
4) A pesar de que Italia había firmado el acuerdo de Ginebra, Dohuet aconsejaba hacer estos ataques utilizando armas letales, como el uso del gas. El terror y desmoralización producto de la devastación de las ciudades (morirían menos personas), sería para él más humanitario que una guerra larga duración, en donde morirían millones de soldados en las trincheras[2].
5) Estas ventajas solo se conseguirían con el empleo masivo de la aviación, a través del Bombardeo Estratégico; esta debería ser la función más importante de la aviación. La función táctica quedaría en un segundo plano, ya que con la aviación estratégica, se conseguiría una victoria rápida, sin necesidad de emplear a fondo al ejército. Por esta razón, la aviación militar debía ser un arma independiente en el conjunto de las fuerzas armadas.
6) Dohuet proponía la construcción de bombarderos ofensivos con capacidad de autodefensa. Serían capaces de defenderse de la posible aviación interceptora defensiva enemiga. Aunque consideraba poco probable que el enemigo detectase y concentrase sus defensas en diversas formaciones enemigas de bombarderos.[3] Este avión auto defensivo fue una idea que daría lugar a la creación de la “Fortaleza Volante” norteamericana, B-17.
7) Al considerar a la aviación como un arma para el ataque, no prestó mayor atención a la aviación defensiva. Al considerar improbable la detección de bombarderos volando a gran altura, no desarrollo el tema de los cazas. Posteriormente reconoce la necesidad de desarrollar un avión defensivo (destructor) y aviones para el reconocimiento a largas distancias.
Consideraba a la artillería antiaérea como un despilfarro de munición. Lograría derribar a pocos aviones y no detendría a las formaciones de bombarderos. En efecto, nunca fue desbaratada una ofensiva aérea durante la Segunda Guerra Mundial, quizás solo contra objetivos pequeños y concentrados, como el puerto de la Valetta en Malta, pero no en caso de ciudades o complejos industriales.
Giulio Dohuet, italiano precursor con sus ideas del bombardeo estratégico.[
Evidentemente, las ideas de Dohuet se basan en una actitud ofensiva preventiva por parte de la aviación militar, manteniéndose el ejército y la marina en estado defensivo, o aprovechando el debilitamiento que la aviación produjo en la capacidad industrial y logística del enemigo, para terminar de obtener una victoria rápida, en caso que el enemigo aún no se hubieses rendido.
Entre los errores que vemos en las ideas de Dohuet, podemos mencionar los siguientes:
1. El efecto psicológico, tan necesario para lograr la desmoralización del enemigo y su rendición, no se logró durante la Segunda Guerra Mundial. Solo se lograría en el caso de las bombas atómicas sobre el Japón, cuyo poder destructivo seria mucho mayor, que el del gas que sugería Dohuet.
2. Su desconocimiento en la invención del radar, lo llevó a afirmar que las interceptaciones de los bombarderos sería improbable. Por lo que descuida el análisis de la aviación defensiva (de caza). Durante la Segunda Guerra Mundial, se evidenciaría con el ejemplo de los finlandeses contra los soviéticos, y de la RAF durante la batalla de Inglaterra, lo vital que sería la aviación defensiva.
3. Al ser su pensamiento totalmente estratégico defensivo, no le prestó atención a la cooperación entre la aviación y el ejército de tierra, es decir, a la aviación táctica, base de la Blitzkrieg.
1] Estes, Richard. The Strategy of Dohuet. (Fecha de consulta: 4/12/06)
[2] Shiner, John. Op. Cit.
[3] A pesar de que en 1940 ya existía el radar, los alemanes comenzaron a utilizar la táctica de flotas “señuelos” que se dirigían a objetivos falso o de escasa importancia. La táctica le estaba dando resultados a los alemanes en la batalla de Inglaterra. _________________ "Nunca nadie ha debido tanto a tan pocos" W.C. 1940
Otro pensador importante para el desarrollo de la naciente aviación como arma de guerra fue el británico Hugh Trenchard. En el año de 1909, el piloto francés Luis Blériot realizó el primer cruce aéreo del canal de la Mancha. La barrera natural que había protegido a la Gran Bretaña durante toda su historia, había sido superada. Esto significaba en teoría, que ahora, ante un ataque aéreo masivo como los planteados por Dohuet, los tradicionales cuerpos armados ingleses, la Armada y el Ejército, no podrían defender el territorio metropolitano. De la noche a la mañana, la estrategia defensiva inglesa se vio superada y obsoleta.
La noticia del vuelo de Blériot llegó a oídos de Trenchard, quién se encontraba en la colonia británica de Nigeria. A partir de ese momento comenzó su creciente interés en la aviación como arma, basándose en sus experiencias prácticas, al contrario de Dohuet, quién fue un teórico que formuló sus teorías sin contar con hechos o experiencias prácticas preliminares.
Hugh Trenchard, padre de la Royal Air Force (RAF).
Trenchard al igual de Dohuet, ve a la aviación como arma suprema con la cual se puede vencer con rapidez al enemigo, pero enfoca la utilidad del avión para el ataque a objetivos que afecten la logística del campo de batalla en tierra. Resumimos brevemente sus principios:
1. Los aviones de reconocimiento, los localizadores de artillería y los bombarderos que atacasen bases aéreas, trenes, concentraciones de tropas, eran los que realmente dejaban sentir el efecto del poder aéreo.
2. La guerra aérea debe ser un arma eminentemente ofensiva, desviarla en operaciones ofensivas era un desvío de recursos. Para Trenchard, la aviación de caza era una consecuencia de la causa original de la aviación de combate, el bombardero. Estos deberían superar las defensas aéreas enemigas, por tal razón, sugiere el desarrollo de aviones de caza de escolta, que acompañasen a los bombarderos en incursiones sobre territorio enemigo. Utilizarlo en misiones defensivas implicaría haber perdido el dominio del aire.
3. Por tal razón Trenchard se negaba a las peticiones de las fuerzas de tierra para que el Royal Flying Corps las protegiese de la aviación enemiga.
4. En base a su experiencia en las colonias de ultramar, demostró que los bombarderos eran útiles para amedrentar y atacar si fuese necesario, a las tribus amotinadas. Esto se conseguiría a un costo mucho menor, con unos pocos aviones, comparado con el costo y dificultades del traslado de tropas de tierra. Esto marcaría la política de vigilancia aérea británica a partir de 1920.
5. Al igual que Dohuet, Trenchard recomendó la creación de un arma aérea independiente, dando origen a la primera fuerza aérea del mundo, La Real Fuerza Aérea (Royal Air Force, RAF), en 1917. esta primera Fuerza Aérea nace ante la necesidad de una potencia de ganar la guerra mediante el bombardeo estratégico, (no táctico), de bases militares e industrias del enemigo
Diferencias entre las ideas de Trenchard y Dohuet:Podemos establecer entonces algunas diferencias entre las ideas de Trenchard y Dohuet, en su manera de concebir al bombardero estratégico. Para Dohuet la aviación es un arma preventiva, con la que se pude sacar ventaja utilizándola anticipadamente a la capacidad de reacción del enemigo. Para eso recomienda el ataque, en primer lugar de la población civil y sede del gobierno del enemigo, y solo si no se consigue una capitulación, se procedería al ataque de la infraestructura militar e industrial para debilitar al enemigo. Al mismo tiempo Dohuet recomienda concentrar la producción aeronáutica en bombarderos estratégicos, con su original idea del avión de batalla autosuficiente[1] . Trenchard por el contrario, enfatiza el bombardero estratégico primero sobre las bases militares y luego sobre la industria enemiga, opinando que el bombardero a la población civil no lograría la capitulación de gobierno enemigo (como paso en 1917, ante los pocos y débiles efectos de los bombarderos estratégicos alemanes). A partir de finales de 1917, Trenchard en la nueva RAF, dedica el bombardero solo sobre la industria bélica alemana, no sobre las poblaciones civiles.
Durante la Primera Guerra Mundial, Alemania aplicó una campaña de bombardeo estratégico haciendo uso de dirigibles (zepelines). Estos globos dirigidos eran vulnerables a la aviación defensiva aliada, por lo que a partir de 1917, ponen en servicio sus bombarderos Gotha G. IV, con el objetivo de obligar a los cazas ofensivos de escolta de Trenchard a retirarse a misiones defensivas sobre Londres, hecho que no fue posible con los ataques con zeppelines, en los dos años anteriores. Durante enero a septiembre de 1918, el Servicio Aéreo alemán (Lufstreitkräfte) era la única arma que pudo contener el avance aliado, derribando aviones en proporción de 3 aliados por cada alemán. Pero esto era producto de una estrategia aérea defensiva que ocasionó el desgaste de la aviación de caza alemana. _________________ "Nunca nadie ha debido tanto a tan pocos" W.C. 1940
Registrado: 26 Dic 2006 Mensajes: 155 Ubicación: Madrid
Publicado: Lun Sep 03, 2007 12:12 amAsunto:
Gracias por el post, Baldó. Muy bueno.
Una aportación.
La principal herramienta británica para la ofensiva estratégica contra Alemania fue el Independent Air Force (IAF).
Con el comienzo de los bombardeos alemanes haciendo uso de bombarderos Gotha, la preocupación en el seno de las autoridades británicas al respecto de la campaña de bombardeos estratégicos germanos aumentó dando lugar, en primer lugar, a la intención de incrementar la fuerza del RFC de 108 “Squadrons” a 200 y, en segundo lugar, a la creación en julio de 1917 de un comité para estudiar la defensa y la organización de la fuerza aérea británica.
Dicho comité redactó dos informes. En el primero de ellos (19 de julio de 1917) se exponía la “rivalidad” que había marcado las relaciones entre el RFC y el RNAS, sobretodo en los primeros meses del conflicto y por entonces algo suavizadas, sugiriéndose la creación de un servicio aéreo independiente. En el segundo de los informes (17 agosto de 1917) , conocido como el “Informe Smut” (Smut’s Report) por el general J.C. Smuts, miembro del comité, se pasaba al final del mismo a realizar una serie de recomendaciones:
(entre otras)
*La creación de un Ministerio del Aire.
*La formación de un Estado Mayor del Aire.
*Que tanto el Ministerio del Aire como el Estado mayor se pusieran manos a la obra para la unificación del RFC y el RNAS en una sola entidad.
*Que el resultante servicio aéreo mantuviera una estrecha relación con el Ejército y la Marina.
*Que el Estado Mayor del Aire destinara al Ejército o la Marina las unidades que las operaciones de estos requiriera, unidades que se mantendrían bajo su mando (el del Ejército o la Marina) durante el tiempo que durasen dichas operaciones mientras que las unidades restantes se mantendría bajo mando directo del Estado Mayor del Aire.
Siguiendo estos informes, el 25 de agosto del Gabinete de Guerra decide crear dicho servicio aéreo independiente, aunque no entrará en acción hasta abril de 1918 bajo la denominación de Royal Air Force.
En medio de estas deliberaciones la campaña alemana de bombardeos continua y por ello el 2 de octubre del 1917 y como respuesta a la misma de decide crear una fuerza aérea estratégica. Ese mismo día Trenchard había sido claro ante el Gabinete de Guerra:
“El aeródromo de Ochey, cerca de Nancy, está preparado. Envíenme los aviones y a la semana siguiente devolveré los golpes a los alemanes”.
La fuerza aérea estratégica sería asignada al “41st Wing” y mantenida bajo el mando de
Teniente-coronel C. Newall, estacionándose, como solicitó Trenchard, en Nancy y comenzando su actividad el 17 de octubre de 1917. Ese día 11 DH.4 del No 55 Sqn salieron para atacar unas fundiciones próximas Saarbrucken, tres regresaron antes de alcanzar la zona de lanzamiento y el resto dejó caer 1.792 libras de explosivos causando 5 muertos y 9 heridos. En diciembre se decidiría incrementar la fuerza con una segunda ala (“Wing”) formando así la VIII Brigada, todo con objeto a intensificar la campaña estratégica en 1918.
En mayo de 1918, el Ministerio del Aire se mostró partidario de dar una mayor autonomía a la fuerza de bombardeo estratégico y Trenchard es elegido para tomar el mando de la nueva “Independet Air Force” (IAF) creada a partir de la VIII Brigada.
Por entonces Trenchard se encontraba sin un destino específio. A comienzos de años había sido nombrado Jefe del Estado Mayor del Aire por el Ministro del Aire Lord Rothermere habiendo dejado el mando del RFC a J.M.Salmond, un nuevo cargo que Trenchard había aceptado con grandes reticencias ya que sabía que le suponían convertirse en una herramienta del Ministro obstinado en una campaña contra el comandante de la fuerzas británicas en Francia, el general Haig. La relación entre los dos terminó finalmente con la dimisión de Trenchard, dimisión que no sería aceptada por Rothermere hasta el 13 de abril, doce días antes de presentar la suya propia. Estas dimisiones fueron recibidas de modos muy diferentes en el seno de la RAF. Sir Godrey Paine, jefe de personal del arma aérea, escribió a su amigo Tranchard que con la dimisión del Ministro “me siento veinte años rejuvenecer y el día vuelve a resplandecer”, al tiempo que le aconsejaba “aguantar firme, amigo mío.” Y no se vio obligado a esperar mucho. El 6 de Mayo el nuevo Ministro del Aire, Sir William Weir le ofrecería el mando de la nueva IAF, mando que aceptaría el día 8.
Con Sir Hugh Trenchard al mando la IAF comenzó su actividad con un objetivo principal centrado en las áreas industriales alemanas con la intención de “dañar la moral de la población y reducir la producción industrial”. En mayo se realizaron 62 raids con el lanzamiento de 54 toneladas de bombas sobre 55 objetivos. De esta carga un 77,42% se lanzó sobre objetivos ferroviarios, un 4,84% sobre industria química y de explosivos, un porcentaje similar sobre acuartelamientos, un 3,23% sobre industria metalúrgica y una cifra similar sobre centros o fábricas de armamento. En los meses sucesivos el mayor tonelaje se arrojo en general sobre aeródromos alemanes y objetivos ferroviarios mientras que la industria química, del metal o de armamento no superarían (excepto la metalúrgica en junio) el 10% cada una en ninguno de los meses hasta el armisticio, siendo setiembre el mes en el que mayor tonelaje arrojaron los bombarderos británicos en la campaña estratégica al emplear 200 toneladas de bombas.
En terminos generales la política de bombardeo estratégico británica se mantuvo dentro de los márgenes de objetivos de dicha importancia a pesar de que algunos de sus miembros se vieran tentados a un ataque mas indiscriminado. Mientras Trenchard no fue partidario de eso, el Ministro del Aire Weir no se mostraba tan escrupuloso y en septiembre de 1918 le escribían a Trenchard: “Me gustaría mucho que pudiese usted provocar verdaderamente un hermoso incendio en una ciudad alemana…. Yo no tendría deamasiadas exigencias en cuanto a la precisión de los bombardeos de estaciones, en el centro de las aglomeraciones urbanas”.
La respuesta de Trenchard fue realista: "No pienso que deba usted temer nada, en lo tocante a nuestro grado de precisión en los bombardeos de estaciones en el centro de ciudades. La precisión, por ahora, no es grande, y todos los pilotos suelen poner sus huevos en pleno corazón de las ciudades".
La última acción británica en el marco de su campaña de bombardeo estratégico por medio del IAF tendría lugar la noche del 10 al 11 de noviembre de 1918 cuando dos Hadley Page del 216 Sqn, de los tres que salieron de su base en Roville, atacaron la línea ferroviaria Metz-Sablon y el aeródromo de Frescaty causando 5 muertos en Metz y siete heridos con unas bombas que cayeron en la calle principal de dicha ciudad.
Fuentes:
"The war in the air". Tomo apendices, de H.A.Jones, publicado por Battry Press.
Publicación de Cross & Cockade, Vol. 37. No 1 2006. Artículo British Strategic Air Operations, May to November 1918, de Deri. A Hughes.
"Duelo de águilas", de Peter Townsend publicado por Plaza & Janes _________________ "No consideramos que el aeroplano tenga utilidad en la guerra" ....Richard Haldane (Secretario de Guerra Británico, 1910)
“La aviación es un buen deporte, pero al
Ejército no le sirve de nada”.... Mariscal Ferdinand Foch 1911
Por cierto que he estado leyendo, que entre los primeros aviones británicos concebidos para el bombardero estratégico, estaban los pequeños Sopwith 1 1/2 Strutter!, no se si tendrás información.
Veo que tienes muy buen material bibliográfico. Lamentablemente aquí en Latinoamérica tenemos que hacer milagros para conseguir buen material, toca trabajar con las uñas... y traerlo de afuera por internet, sale algo costoso, sobre todo desde Europa.
saludos. _________________ "Nunca nadie ha debido tanto a tan pocos" W.C. 1940
Registrado: 26 Dic 2006 Mensajes: 155 Ubicación: Madrid
Publicado: Dom Sep 09, 2007 2:52 pmAsunto:
Cierto, Baldó. En la primavera de 1916 el RNAS volvió a formar su “No 3 Wing”, disuelta en diciembre de 1915 tras su participación en la campaña de los Dardanelos. En esta ocasión la unidad, que tendría su base en Luxeuil, se creó para ser empleada en labores de bombardeo, para lo cual , con vistas al 1 de julio de 1916, se tenía pensado equiparla con 20 Sopwith 1 ½ Strutter, 15 Short y 20 Sopwith 1 ½ Strutter como cazas, proyectándose un ampliación que incrementaría sus efectivos hasta 100 aeroplanos. Sin embargo las necesidades del frente (concretamente de la ofensiva iniciada en el Somme) darían al traste con dicha planificación por lo que solo desde Octubre el “No 3 Wing RNAS” tendría capacidad para lanzar incursiones de importancia. Este recorte de efectivos le supuso a la unidad tener solo 22 aparatos a finales de agosto, cifra que se vería incrementada hasta 47 a finales de año.
La vida operativa de la unidad (que actuaría conjuntamente con la aviación francesa) comenzaría con su primer raid el 30 de julio de 1916 y finalizaría con el último el 14 de abril de 1917 para ser disuelta al mes siguiente empleándose su material para completar el del “10 Naval Sqn”, que por entonces también empezaría a recibir sus primeros Sopwith Triplanos.
El empleo de Strutter como aparato en labores de bombardeo estratégico tiene su origen en su importante capacidad de combustible que, en su versión monoplaza de bombardeo, le permitía un vuelo de hasta 8 horas. Esta versión monoplaza se diseñó eliminando el puesto de observador colocando en su lugar una doble trampilla para el lanzamiento de cuatro bombas de 65 lb.
Un Strutter monoplaza.
Fuentes:
"The war in the air" de H.A.Jones (Battery Press), Vol II y III.
"Profile publications. The Sopwith Strutter 1 1/2" por J.M. Bruce.
"Sopwith Triplane aces of World war I" de Osprey por Norman Franks _________________ "No consideramos que el aeroplano tenga utilidad en la guerra" ....Richard Haldane (Secretario de Guerra Británico, 1910)
“La aviación es un buen deporte, pero al
Ejército no le sirve de nada”.... Mariscal Ferdinand Foch 1911
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