Registrado: 25 Mar 2007 Mensajes: 698 Ubicación: Côte 304
Publicado: Vie Nov 09, 2007 8:08 pmAsunto: La Batalla de Loos
La Batalla de Loos
La Batalla de Loos (septiembre-octubre de 1915), o la llamada Segunda Batalla de Artois fue una operación interaliada en la que colaboraron el ejército británico y el francés. Considerada como una de las ofensivas aliadas más importantes en el Frente occidental durante el 1915, la ofensiva británica se localizó en el sector que comprendía Givenchy, al norte, y Loos al sur. Se trataba de una importante zona industrial, en la que predominaba la minería carbonífera y la extracción de materiales energéticos. La parte sur del sector, la que comprendía la población de Loos, estaba plagada de fosas, obstáculos naturales y de montículos formados por escombros y restos de materiales que ofrecían a los atacantes unos parapetos naturales que les facilitaban el avance. En esta zona también se encontraba la famosa Colina 70, uno de los objetivos más importantes para el ejército británico ya que se trataba de un puesto de observación inmejorable. La colina 70 fue uno de los puntos del campo de batalla donde tuvieron lugar algunos de los enfrentamientos más encarnizados y sangrientos de la ofensiva con numerosos ataques y contraataques del ejército británico y alemán. La zona norte también era de vital importancia ya que comprendía el sector del Canal de La Bassée. Uno de los inconvenientes del ataque en este sector, norte, era el hecho de que las tropas atacantes se encontrarían en todo momento al descubierto, igual que en el sector medio, el del Reducto Hohenzollern, la Gun trench e incluso el punto de Lone tree. En estos sectores, el terreno a cruzar hasta la primera línea alemana era un páramo llano que no ofrecía punto alguno de protección. Por eso, una actividad artillera potente y contundente antes y durante la ofensiva era vital. Haig, en este punto, desconfiaba totalmente de la efectividad de un potencial artillero que consideraba insuficiente en piezas y municiones.
Los franceses, por su parte, realizaron acciones de diversión en la zona de la Champagne. La conocida como Segunda Batalla de Champagne se concentró principalmente en la reconquista de cresta de Vimy, la Vimy ridge británica, cerca de Arras. El alto mando francobritánico y sobretodo Joffre, confiando en la superioridad numérica, esperaba arrollar a los alemanes. El general francés no contó con beneplácito inglés, al menos de French y Haig, en la planificación de la operación. Haig y otros comandantes, como Rawlinson del IVº Cuerpo, conocían perfectamente el terreno y consideraban -con conocimiento- que era demasiado llano como para ofrecer protección y cobertura a las tropas asaltantes. A ello hay que sumar el análisis que el general Haig hizo del potencial artillero del ejército británico, notoriamente por debajo de su principal aliado y sobretodo de su enemigo germano. Esto en cuanto a piezas artilleras. En lo respectivo al suministro de municiones el tema era aún más delicado: las ratios de fabricación y provisión británicas eran claramente inferiores a los otros dos contendientes. El resultado del análisis de la situación por parte del mando británico recomendaba posponer la operación a la espera de la llegada de más artillería y munición. El otro factor en juego era el número de tropas disponibles. El general Haig pidió a French el poder contar con suficientes tropas de reserva. Sir John French accedió, aunque las tropas de las divisiones 21ª y 24ª estaban a 30 kilómetros del frente, lo cual les obligaría a hacer interminables marchas para llegar al frente para la ofensiva.
El ataque se inició el día 25 de septiembre a las 5.50 de la mañana. El bombardeo británico comenzó cuatro días antes. Conducidos por Sir Douglas Haig, los británicos destinaron seis divisiones al ataque, en vez de las treinta y seis que hubiese querido destinar. Éste, como French, recibió numerosas presiones para llevar a cabo la ofensiva. El historiador militar Liddell Hart acabó denominando esta batalla como la batalla no deseada. El historiador británico cree, como otros analistas, que fue Lord Kitchener -a pesar de sus manifiestas reticencias sobre operaciones suicidas en el Frente occidental- el principal agente y factor en el desarrollo de la batalla de Loos. Las razones de su cambio de opinión pudieron ser la dramática situación del Frente oriental y en especial la del Ejército ruso, al que quería recompensar con un golpe en el Frente occidental que oxigenase el Frente oriental. Otro motivo pudo haber sido recuperar la confianza de la opinión pública británica después del fracaso de los Dardanelos. En definitiva, existen numerosas pruebas que atestiguan la idea de Kitchener de lanzar una ofensiva que pudiese romper las líneas alemanas del Frente occidental. En una visita a Joffre en agosto de ese año le manifestó la idea de salvar a Francia de los alemanes al precio que fuese, aunque fuese en tropas.
Por todos los factores anteriores, Haig y alguno de sus comandantes recomendaron posponer la ofensiva hasta que, al menos, las tropas de reserva estuviesen más cerca. A pesar de la falta de potencial artillero, el ejército británico contaba con una importante ventaja numérica respecto a los alemanes en Loos, de 7 a 1. Concluido el bombardeo preliminar, el Alto mando británico planeó lanzar unas 140 toneladas de gas venenoso desde las líneas británicas. No obstante, el uso del gas ofrecía algunas dudas, entre ellas el viento. Haig estuvo pendiente hasta el último momento de las predicciones meteorológicas. Finalmente decidió su empleo. El lanzamiento del gas no estuvo exento de problemas, en algunas zonas el viento empujó el gas hacia atrás, hacia las trincheras británicas, resultando heridos unos dos mil soldados. En las zonas donde el gas fluyó hacia delante, la fuerza del viento era tan leve que la nube del gas venenoso tardó una eternidad en llegar a las líneas alemanas. Hecho que también complicó el avance, ya que algunas unidades tuvieron que atacar con las máscaras puestas con toda la molestia que suponía.
Ilusamente, Haig pensó en explotar la segura rotura del frente con una carga de caballería, del 3º.
El desarrollo y éxito de la ofensiva inicial fue desigual: el sector meridional, divisiones 15ª y 47ª, progresó significativamente. La 15ª divisón escocesa entró en Loos por la mañana al precio de numerosas bajas, y la 47ª llegó hasta la cima de la colina 70 con un saldo espeluznante de bajas.
Ilustración sobre la entradad de la 15ª División en Loos: http://lagranguerra1914-1918.blogspot.com/2007/11/ataque-de-la-15a-divisin-escocesa-en.html
Este sector sería paradigmático en cuanto a las tropas de reserva: el no poder contar con ellas desde un principio obligó a frenar o a parar el ataque que había roto las líneas enemigas, pero que al no poder contar con tropas suficientes fue imposible continuar. La ofensiva se estancó.
Haig -que tampoco contaba con un éxito tan notorio el primer día- ya había pedido a French poder utilizar las tropas del XIº Cuerpo como reserva potencial para el primer día de la ofensiva, pero French, a parte de comentarle que no le haría falta, le informó que no podría contar con ellas hasta el día siguiente. El día siguiente resultó ser demasiado tarde. Las tropas del XIº Cuerpo enviadas hacia al frente el día 24 se encontraron con numerosos retrasos, entre ellos las carreteras atestadas de vehículos y transportes - cuentan la anécdota que un policia militar, en la carretera a Bethune, detuvo la brigada 72ª porque no contaban con los permisos-, trincheras de comunicaciones atestadas de soldados, etc. El XIº Cuerpo contaba con tres divisiones, la 21ª, la 24ª y la de los Guards. Las dos primeras formaban parte de los denominados Ejércitos de Kitchener (Kitchener’s army), Loos sería su bautismo de fuego. Pero no llegaron en las mejores condiciones: llevaron el doble de raciones, extra de municiones y otras provisiones de más. Y a todo ello hay que sumar las duras marchas maratonianas. Al llegar al frente ya no eran tropas de refresco, y si a todo ello le sumamos su inexperiencia en combate no se trataba de una fuerza de reserva en toda regla.
En el sector más al norte, en la zona de la carretera de Hulluch a Vermelles, el Ir Cuerpo y sus divisiones 7ª y 9ª pusieron un pie en el Reducto Hohenzollern y su zona circundante, en Gun trench. A pesar de tratarse de una de las zonas donde el gas no fue para nada efectivo, los avances fueron significativos, llegando prácticamente a la segunda línea alemana por la zona de Pekín trench. Las tropas británicas estuvieron a punto de capturar la segunda línea, línea totalmente provisional y mal defendida, pero el fuego cruzado desde Cité St. Elie frenó el avance. Otra vez se echaron a faltar tropas de reserva. En todos los puntos del frente, la demora en la disposición de efectivos de reserva fue crucial. Los alemanes y sus líneas defensivas de Hulluch y la colina 70, escasas en tropas, consiguieron refuerzos que les permitieron reconquistar posiciones, incluso ese mismo día como la colina 70. Los británicos de haber dispuesto de tropas podrían haber conservado sectores. Naturalmente, las defensas alemanas al día siguiente eran más fuertes que días anteriores.
El avance en el norte, en el Canal de La Bassée el avance fue mínimo: el efecto gas fue inexistente y la artillería insuficiente para cobrir a las tropas en campo abierto. Un ataque de diversión más hacia el norte, hacia la población de Givenchy fue una carnicería. Los resultados espantosos, de algunos regimientos volvían apenas 60 o 70 soldados.
El día 26 fue peor.
Sin apenas fuego de cobertura y en terreno del todo llano, las bajas fueron estremecedoras. Algunos testimonios alemanes cuentan que nunca las ametralladoras lo habían tenido tan fácil, filas y filas de soldados a campo abierto. Lo ocurrido en el Somme el julio de 1916 demostró que algunas lecciones no se aprendieron.
Después de dias de combates y escaramuzas esporádicas, los británicos fueron retirándose a posiciones no tan expuestas y que pudiesen conservarse sin excesivas pérdidas. No obstante, el ataque a Loos se reanudó el 13 de octubre en el sector del Reducto Hohenzollern: las escalofriantes bajas británicas junto con el mal tiempo hicieron de la ofensiva el último fracaso.
Las bajas británicas durante la batalla de Loos fueron de unas 50.000. Las alemanas fueron mucho menores, se calcula que unas 25.000.
El fracaso de la ofensiva precipitó la destitución de French y su sustitución por Haig como comandante en jefe de las fuerzas armadas británicas a finales del año 1915.
Algunos autores como Philip Warner y Liddell Hart difieren en la valoración de los resultados de Loos. Al primero no le gusta hablar de fracaso absoluto: decide valorar positivamente el arrojo de las tropas de los soldados de Kitchener y las lecturas o lecciones aprendidas. Liddell Hart lo tiene también claro: fracaso absoluto y carnicería sin precedentes. Los culpables? Para exonerar a Haig, apunta a French y aún más alto: las prisas y compromisos políticos de Kitchener. No exculpa tampoco los preparativos, pero la falta de artillería, de municiones y de tropas de reservas descansadas y a punto son sus conclusiones. No obstante, en algunos puntos se observan ciertas contradicciones: si no hay cobertura artillera porque Haig sacrifica en el 26 a miles de soldados en el sector norte de Loos. En cambio Haig no es señalado como culpable último, cuando algunas decisiones despertaron dudas antes y aún ahora.
Las disensiones internas entre French y Haig también abonaron la historia de un desencuentro. Según algunos, French era un pusilánime y un mero títere de Kitchener sin apenas sangre en sus venas para comprender el alcance de sus decisiones y en el que Haig y sus comandantes eran victimas de decisiones absurdas e inoportunas. La mayoría de fuentes culpan a French de no haber dispuesto y planificado la disposición de tropas de reserva antes y mejor preparadas y eximen a Haig de toda culpa en su posterior uso. Las mismas fuentes y análisis - por unanimidad- culpan a la improvisación, precipitación, y falta de medios del fracaso que significó Loos.
Loos significó el uso del gas, por primera vez, por parte de los aliados. Y fue también el bautismo de fuego de los ejércitos de Kitchener. Loos también significó lo peor: la inutilidad y absurdidad de miles de muertos por nada.
Publicado: Sab Nov 10, 2007 2:40 pmAsunto: Re: La Batalla de Loos
Poilu escribió:
Los franceses, por su parte, realizaron acciones de diversión en la zona de la Champagne. La conocida como Segunda Batalla de Champagne
Buen post, Poilu.
Reviendo el tema en alguna de mis fuentes a mano, difieren con las tuyas, pues parece ser que en consideración de Joffre y su estado mayor Artois era un frente secundario y que su ataque evitaría que los alemanes retiraran tropas de su flanco derecho para reforzar la defensa en Champagne en los momentos decisivos.
Pero cometieron un error de cálculo pues las fuerzas alemanas en Artois ya eran débiles y sus líneas sobreextendidas, por lo que es dudoso que hubieran podido retirar fuerzas para enviarlas a Champagne.
Saludos. _________________
" El Zar lo ordena y Dios lo permite ". Antiguo proverbio ruso.
Registrado: 20 Oct 2006 Mensajes: 2003 Ubicación: Entre Asturias y Madrid
Publicado: Sab Nov 10, 2007 4:31 pmAsunto:
Bueno Poilu, este me lo guardo para imprimirlo en el curro y ya te cuento que empiezo a estar pilladín de tiempo. Se nota que te has dejado tiempo en hacerlo _________________ "La más antigua e intensa emoción que conoce la humanidad es el miedo" Love, dile a Craft que se tranquilice Bruno dixit
Una batalla que cuesta 61000 bajas, apresuradamente preparada, sin suficiente apoyo artillero ni reservas de munición y con las de tropas de reserva demasiado lejos para ser usadas en el momento adecuado, en un terreno que no era el deseado, sin suficientes fuerzas ni convenientemente preparadas. La inexperiencia en su máximo ejemplo.
En fin, un caso en el que vemos que la política no es el mejor consejero.
Ya volveremos a este campo de batalla... hay más que decir. _________________ Palo Dixit: posible Anticristo, Cule y Salido que provoca manifas por donde pasa y vacalentacialano parlante.
Un costoso fracaso al que fueron lanzados los británicos por motivos diplomáticos, pues había que llevarse bien con el aliado francés, y tras desangrarse éste de forma bastante inútil durante los meses anteriores no podían consentir que los británicos siguieran de vacaciones, aunque estas vacaciones fueran forzadas por la precaria situación británica.
Mucho hay que contar sobre esta batalla... _________________ Si faltas a la palabra que nos diste a los muertos, no dormiremos, aunque crezcan las amapolas en los campos de Flandes.
Registrado: 25 Mar 2007 Mensajes: 698 Ubicación: Côte 304
Publicado: Mar Nov 13, 2007 10:01 pmAsunto: Revisiones
Saludos,
Gracias Pablo por las notas, lo revisaré, a ver. No obstante, las notas y apuntes que tengo son de fuentes británicas la mayoría. Volveré a comprobarlas.
Respecto a lo expuesto, sí hay a comentar. Muchos serían los comentarios. De todos ellos, el que - a mi entender- condensa mejor el desastre de Loos es Liddell Hart en su History of the world war, en el capítulo Loos: the unwanted battle.
Habla de compromisos políticos: no tanto de los británicos a favor de los franceses sino de frentes. Los rusos esperaban si no una reacción, sí un golpe de mano de los aliados occidentales que levantase la presión alemana sobre el frente oriental y sobre las terribles pérdidas rusas.
A estas alturas, historicamente, no se discute que Loos fue fracaso militar en toda regla. Los puntos son claros:
1.
La precipitación en el uso de unas tropas bisoñas en el campo de batalla, su posterior emplazamiento como tropas de asalto en vez de situarlas como verdaderas reservas y utilizarlas como elemento de consolidación y defensa, en vez de utilizarlas de carne de cañón.
Haig, eximido en todo momento por los historiadores y también por Liddell Hart, no encuentra mi humilde perdón. Aunque fuese French el último responsable, Haig ordenó seguir, a pesar de contar con informes definitivos respecto a las mejoradas defensas alemanas, y aún así utilizó a las exhaustas, hambrientas y novatas tropas de reserva como punta de lanza de una ofensiva que había fracasado al mediodía del día 25.
En este punto y con multitud de testimonios, que con el tiempo reproduciré, los testigos alemanes y sus diarios hablan de carnicería sin precedentes. Los testigos alemanes son del día 26, dónde las reservas de las divisiones 21ª y 24ª fueron masacradas. De hecho habla, que fue tal la masacre que los mismos alemanes perpetraron sin apenas dificultad y bajas que dejaron de disparar a los heridos y supervivientes que se retiraban, tal fue la lástima que les conmovió. Los mandos alemanes no podían comprender la estupidez que movió a los británicos a lanzar semejantes ataques suicidas.
2.
Artillería y munición insuficientes. El alto mando británico sí que conocía el estado y número de piezas artilleras disponibles para el ataque. Estas informaciones le llevaron a desestimar el ataque por razones puramente logísticas y técnicas, más tarde en lo inminente del ataque aparecieron las voces como la de Rawlinson que advertía que lanzar un ataque en un terreno como el escogido era firmar el fracaso y el desastre. No repetiré en este punto los datos facilitados por algunos autores respecto a las ratios de fabricación de munición y armamento, pero los datos no favorecían en nada al ejército británico. La famosa Shell crisis de 1915 aún estaba fresca, y los resultados de Lloyd George y su recién estrenado Ministry of munitions no habían comenzado a notarse.
3.
El papel de las tropas de reserva. Los analistas militares escriben que la peor desgracia fue no aprovechar el empuje asaltante y poder haber consolidado las posiciones ganadas a unas tropas alemanas sorprendidas y en algunos puntos en plena fuga. A eso hay que añadir que los alemanes no tenían la segunda línea plenamente preparada, es decir que no contaban con un buen sistema de alambradas, ni de buenas posiciones para las ametralladoras, etc... En definitiva, que si las tropas de reservas hubiesen estado operativas ese mismo día 25 y a pocos cientos de metros del frente, el escenario de Loos hubiese sido otro.
4.
Coordinación y estrategia.
Como puede definirse el lanzar a tropas novatas a tierra de nadie, llana, sin cobertura de ningún tipo -ni artillera, ni con humo, etc -y sin protecciones naturales? La interrogación es retorica. El total de bajas se calcula en unas 50.000.
Que se puede decir del gas? No se podía haber demorado su lanzamiento, si el viento no parecía ser propicio?
Aparte de que en sectores el gas retrocedió hasta las trincheras británicas, en algunos puntos, concretamente el avance del 18. de los Londons se llevó a cabo en medio del gas lanzado. Cuentan soldados que en su avance, llegaron antes a las trincheras enemigas que el gas que dejaron atrás y que al cabo de media hora les llegó después de haber capturado la primera línea alemana.
Curioso y absurdo.
En todas las batallas, hay héroes y villanos.
Loos es una de esas en que más que héroes - que hubieron, sobretodo sanitarios- hubo mártires. La historiografía británica a la que le gusta - como a la mayoría- elevar a sus tropas a los altares, no deja de recordar que Loos fue la primera de las tumbas de esa generación de intelectuales, de poetas, de... en definitiva una generación que se perdió para siempre en los campos de yeso y barro.
Curiosamente, Philip Warner, uno de los autores que ha tratado específicamente la batalla de Loos, considera ésta como positiva. Para él lo positivo radica en el espíritu y el coraje británicos, defiende el valor positivo de Loos como ejemplo de lo que era el pueblo inglés y británico. Extrañamente no carga las tintas contra la ineptitud de los mandos o por la inoportunidad de un ataque de este tipo en ese terreno y con el armamento que se disponía. Cegado, creo, por los cientos de testigos escritos y orales que recogió en la recopilación de material para el libro se dejó llevar por ellos y dejó aparte el estricto balance histórico. En cambio para colmo, no hay testigo británico de los expuestos en su libro que no raje de Haig o de French. Los dejan a la altura del betún y se consideran como mera carne de cañón. _________________
Registrado: 25 Mar 2007 Mensajes: 698 Ubicación: Côte 304
Publicado: Mar Dic 11, 2007 11:55 amAsunto: Loos y Michael Howard
Saludos,
Ayer por la noche releyendo algunas de las notas que tengo sobre el libro La Primera Guerra Mundial de Michael Howard tuve la sorpresa al leer lo siguiente sobre la batalla de Loos:
Howard:
Cita:
El sector británico se concentró en la región minera de Loos. El ataque se lanzó con apoyo masivo de la artillería, que ahora incluía armamento pesado así como cañones de campaña, y por primera vez el gas se volvió contra sus inventores. En efecto, los británicos abrieron una brecha en las líneas alemanas de 8 km de ancho y 5 de fondo. Pero los alemanes también habían aprendido lecciones, y habían construido una segunda posición defensiva completa detrás de la primera. En el bando británico, debido a una labor deficiente por parte del estado mayor, confusión de mando y pura fricción de guerra, no se dispuso de reservas para explotar la brecha abierta. La operación se prolongó durante un mes, y al final ambdos bandos perdieron unos doscientos mil hombres.
Me extraña mucho, porqué o bien se ha confundido Howard que lo dudo mucho dado su reputado prestigioso o todo lo que he leído hasta ahora de Loos no encaja. Pero no puede ser que tantos historiadores difieran, y más siendo de la misma cuerda que Howard, llámense Liddell Hart, Warner, Terraine y Co.
Howard no sólo dice una, sino que en el fragmento hay varias, digámoslo correciones o objecciones a hacer o a tener en cuenta:
1.
Cita:
El ataque se lanzó con apoyo masivo de la artillería
Falso, falso, falso. No hay duda que uno de los errores en la planificación y ejecución de la ofensiva fue la falta absoluta de artillería pesada, así como de cobertura artillera más allá de la primera línea, como de munición suficiente. Veamos lo que dice Lidell Hart:
Cita:
Haig argued that the suply of heavy artillery and of shells was still inadequate, that its adequacy was the governing factor of the situation...
Resumiendo: el propio Haig consideraba que la situación de la artillería, en cuanto a piezas y municiones no era para nada la adecuada para lanzar una ofensiva de las dimensiones planeadas.
2.
Cita:
armamento pesado así como cañones de campaña
Vuelta a lo mismo. El número de piezas de artillería pesada no era ni mucho menos para echar cohetes: 71 pesados frente a 1.400 de campaña. Comparada con la alemana ... sin comentarios.
3.
Cita:
por primera vez el gas se volvió contra sus inventores
Howard se debe referir al olorcillo, porque desgraciadamente ni el viento, ni el mando favoreció el uso del gas, que causó más bajas en las líneas británicas que en las germanas. Sólo en la zona de La Basée, al norte del sector, causó -se calcula- unos 2.000 heridos entre los británicos. El resto del gas, llegó a las líneas alemanas aprox. 30 minutos después del lanzamiento por la zona de la 15 y la 47ª división en la zona sur. Durante ese recorrido, los escoceses tuvieron que estar lidiando con el propio gas y el humo procedente de la artillería. Más de uno se sacó la máscara porqué no podían correr libremente, ni menos respirar al ritmo de marcha. Recomiendo la lectura de algunos de los testimonios de soldados británicos en la zona sur del sector de Loos hablando del gas... si oyesen lo que dice Howard igual sonreirían un poco.
4.
Cita:
británicos abrieron una brecha en las líneas alemanas de 8 km de ancho y 5 de fondo
Falso, falso, falso. Apenas kilómetro y medio de profundidad en las zonas de Loos y la Colina 70, y un poco más detrás del Hohenzollern redoubt, la llamada Pekin trench. Y aún así, ésta última tuvo que ser desalojada después por la falta de tropas de reserva. De la zona norte, mejor ni hablar fue una carnicería, y de Givenchy lo mismo. Por eso que si entiendo poco lo de la profundidad, aún menos la longitud. Pero bueno debe ser por el sistema métrico decimal...
5.
Cita:
habían construido una segunda posición defensiva completa detrás de la primera
Que mala es la desinformación. Curiosamente, y aún por falta de experiencia, raramente los alemanes no habían creado o construido una segunda línea defensiva detrás de la primera. Simplemente había algunas zanjas, algun blocao desperdigado, etc. De hecho, los emplazamientos para las ametralladoras no estaban del todo colocados. De la historiografia británica lamenta profundamente que si se hubiese dispuesto de tropas de reserva, el hueco en las líneas alemanas hubiese sido total porque no había segunda línea. Ese fue el drama. En las dos primeras noches se acabó de disponer y improvisar una segunda línea defensiva que anorreó las posibilidades de romper las líneas alemanas.
6.
Cita:
ambdos bandos perdieron unos doscientos mil hombres
En el bando británico se calcula que fueron entre 50.000-55.000 bajas. En el alemán se sabe que las cifras fueron un poco inferiores. Por tanto, no sé donde están los 200.000. Debe ser también cuestión del sistema métrico decimal...
Sólo hay una afirmación correcta:
Cita:
no se dispuso de reservas para explotar la brecha abierta
Lo curioso del tema es que el resto de bibliografía sobre Loos no avala ninguna de sus otras afirmaciones. Me extraña mucho que un historiador con tanta reputación comenta o tenga estas lagunas, pero...
Por cierto, el libro tiene algunas perlas parecidas. Ya irán saliendo. _________________
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