Publicado: Vie Dic 21, 2007 3:34 pmAsunto: Tempestades de Acero. Ernst Jünger.
En algún hilo se había hecho algún comentario sobre esta obra, pero me parece que bien justifica un espacio propio.
El libro está escrito en base al diario de guerra de Ernst Jünger, que se publicó por primera vez en 1920, por lo que no sufrió la implacable acción del tiempo sobre la memoria del autor, como sucede a veces en los libros de memorias.
Jünger se trata de un sobreviviente, pues fue herido en 14 oportunidades, y viviría hasta los 102 años de edad, un individuo afortunado evidentemente. De personalidad inquieta, rompería con su familia y se incorporaría a la Legión Extranjera Francesa en 1913, aunque a pedido de sus padres regresó para continuar sus estudios luego de una breve estancia en Argelia.
En 1914 se incorporó como voluntario al 73 Regimiento de Hannover, donde luchó con bravura, viendo caer a diario a numerosos camaradas.
El relato de la crudeza de la guerra es por momentos espeluznante y hasta hipnótico. Jünger se dedica a describirnos la guerra de una manera casi aséptica, donde él se limita a cumplir funciones de un buen soldado, sin consideraciones morales o sobre la causalidad o futuro de la contienda. Tampoco hay reflexiones de tipo intropectivo.
En sus páginas se suceden la confusión de la batalla, y sobre todo la posibilidad de una muerte súbita acechando a cada momento. El sobrevivir no era una cuestión de valentía, sino de suerte y azar. De la lectura de esta obra se desprende que si bien las ametralladoras, los francotiradores, las granadas de mano y los ataques con gases se cobraron su cuota de sangre, el principal enemigo del infante en la trinchera era la artillería enemiga.
En ningún momento demuestra odio por sus enemigos. Al contrario, hay alusiones al valor y coraje de sus contrincantes británicos y franceses. En este sentido su actitud es caballeresca, podríamos decir casi deportiva.
Tampoco hay consideraciones sobre patriotismo o idealismo, y Jünger no emite opinión sobre la conducción estratégica o política de la guerra.
Avido lector de Nietszche y Schopenhauer en sus momentos libres entre los combates. Jünger se convertiría en un notable escritor en años posteriores.
Por sus actos de valor en combate recibiría entre otras condecoraciones la Cruz de Hierro de Primera Clase y la Pour le Merite.
Entre las personas que apreciaron esta obra se encontraba Hitler, y parece ser que con Jünger se obsequiaron mutuamente ediciones autografiadas de sus libros.
En 1941 formó parte de las fuerzas alemanas de ocupación en París, entablando contacto con intelectuales franceses. Su hijo moriría en el frente ruso, al parecer en un batallón de castigo.
Libro difícil de conseguir durante muchos años, tanto en español como en inglés, es casi una lectura obligada para cualquiera interesado en las vivencias de un soldado en el frente occidental. Buen libro, particularmente me gustó bastante. En la edición que he conseguido, está complementado por otro relato, “ El bosquecillo 125”, que complemente perfectamente a la obra, describiendo la lucha en la última fase de la guerra, donde sí aporta algunas consideraciones personales ( no muchas) sobre la marcha desfavorable de la contienda para Alemania.
Ernst Jünger durante la Gran Guerra.
Saludos. _________________ " El Zar lo ordena y Dios lo permite ". Antiguo proverbio ruso.
Registrado: 26 Mar 2007 Mensajes: 1151 Ubicación: Côte 304
Publicado: Vie Dic 21, 2007 11:49 pmAsunto: Imprescindible
Saludos,
Te felicito por la aproximación a Jünger y a sus Tempestades.
Tempestados de acero es simplemente imprescindible. El estilo de Jünger sobrio y espartano coincide con una narración exenta de sentimentalismos y observaciones personales. Muchos de sus pasajes se asemejan a fragmentos de informes militares, concebidos únicamente para informar de un avance o de las bajas sufridas. A pesar de la voluntariedad de su incorporación al ejército, Jünger como oficial disfrutó de algunas prevendas: libros, asistente, etc.
Coincido con Pablo con la idea de que una de las características más reseñables de la obra es su asepsia narrativa y la falta expresa de opiniones sobre la situación general del ejército alemán. No obstante, Jünger - en cuentagotas -va dejando perlas, propias de su agudo sentido de la observación. La toma de una trinchera británica pone a disposición de una parte de su batallón lo que Jünger no duda en llamar manjares, haciendo notar claramente que algunos de los productos de los que disfrutan los ingleses no forman o no han formado parte en ningún momento de su dieta. Alimentos como la mermelada.
Considero a Jünger, juntamente con Barbusse y Graves la tríada de autores o literatos que narran con mayor realismo sus hazañas por las trincheras y los campos de batalla del frente occidental.
De los tres, creo que el que mejor describe la crudeza de la guerra en estado puro es Henri Barbusse y su Fuego. La frialdad y la deshumanización con la que detalla algunos momentos pone los pelos de punta. En su momento abrí un hilo sobre la obra que recomiendo enormemente considerándola también imprescindible: http://granguerra.crearforo.com/el-fuego-le-feu-de-henri-barbusse-es681.html
Graves y su Adiós a todo eso describe su experiencia de la guerra de una manera irónica e incluso cínica, dándole un tono hasta jovial, como si hubiese ido de excursión. También absolutamente recomendable, sobretodo por sus alusiones a Sassoon y a Owen, y la narración de la historia de su propia muerte. No tienen desperdicio las alusiones que hace de T.E. Lawrence con el que le unió una gran amistad. También abrí un hilillo sobre la obra de Graves: http://granguerra.crearforo.com/adios-a-todo-eso-graves-es782.html
Concluyendo, si gustó Tempestades de acero recomiendo la lectura de los dos volúmenes de la memorias de Jünger tituladas Radiaciones. Uno de los volúmenes se centra en su estancia en la París ocupada durante la Segunda Guerra Mundial. _________________
Hola, enhorabuena por el trabajo a Pablo. Leí hace mucho a Erns Jünger y depués perdí el libro. . Recuerdo que lo que más me sorprendió, traducido
ahora a esta edad fué su falta de opiniones o críticas sobre los hechos que él describía y de los que era protagonista. Antes de morir (cumplidos los cien años) vino a España y un muy conocido escritor español (no me acuerdo ahora del nombre) que tuvo la suerte de estar con él, comentó que le sorprendió la gran curiosidad por todo lo que le rodeaba y el amor por la vida que tenía Jünger en una edad en que parece que el común de los mortales ya tiene las maletas hechas (me refiero a gente de más de 80 años).
Hace bastantes años que leí el libro, pero recuerdo que cuando lo acabé me sentí un tanto decepcionado. Quizá esperaba otra cosa.
La asepsia de la mayor parte de la narración casi parece en algunos momentos la de alguien que no ha vivido las experiencias que narra (aunque sepamos que sí las vivió), alguien que escribe desde la comodidad de un despacho a muchos kilómetros del frente.
La exaltación de la guerra como una aventura vitalista, sin más ideal que experimentar emociones, hace que me rechinen las neuronas, especialmente si tenemos en cuenta que la guerra que narra no es una guerra caballerosa y deportiva entre hombres sino el enfrentamiento de los hombres contra los cañones y el gas, por lo que eso de la aventura deportiva no se entiende muy bien (o no la entendí yo, al menos).
No es un libro del que me hayan quedado muchas ganas de releer. _________________ Si faltas a la palabra que nos diste a los muertos, no dormiremos, aunque crezcan las amapolas en los campos de Flandes.
Registrado: 26 Mar 2007 Mensajes: 1151 Ubicación: Côte 304
Publicado: Sab Dic 22, 2007 2:11 pmAsunto: Es así
Saludos,
Jünger es así. No obstante, la lectura del prólogo puede explicar y justificar algunas de las sensaciones que provoca el libro. En el prólogo, Jünger explica que ha realizado el libro a través de las miles de anotaciones que escribía en su diario, y que los acabados finales son fruto de muchas correcciones. Él retocó muchas veces su obra, incluso en el periodo del Tercer Reich tuvo que hacer algunos retoques.
El estilo de Jünger en sus Tempestades destila estoicismo, ese estoicismo típicamente espartano. Si hay que ir se va, y punto. He leído las Tempestades varias veces, incluso para el trabajo y me parece no haber encontrado ningún pasaje en que se exalte el hecho bélico. Tomando la idea de JL, de aquellos que toman la guerra como una gimcana o un juego de fin semana, Graves se acerca más a esa descripción. Incluso hace paralelismo entre sus incursiones en el frente occidental con las excursiones con su amigo el famoso alpinista Mallory por las crestas de Gales. Y el colmo es Sassoon, la narración o la impresión que deja en el lector, es la de un personaje que va a la guerra como quién se toma el te a las cinco. Curiosamente estos dos son ingleses, sera la flema...
Si tomáis el tiempo de leer las Radiaciones de Jünger, aparte de interesantísimas son de una lucidez que deslumbra. Merecen mucho. _________________
Publicado: Sab Dic 22, 2007 4:21 pmAsunto: Re: Imprescindible
Poilu escribió:
De los tres, creo que el que mejor describe la crudeza de la guerra en estado puro es Henri Barbusse y su Fuego. La frialdad y la deshumanización con la que detalla algunos momentos pone los pelos de punta. En su momento abrí un hilo sobre la obra que recomiendo enormemente considerándola también imprescindible: http://granguerra.crearforo.com/el-fuego-le-feu-de-henri-barbusse-es681.html
Poilu, siguiendo tu consejo dado en su momento, acabo de recibir el libro de Barbusse, ya pondré mis impresiones cuando tenga tiempo de leerlo.
Con respecto a Jünger me ha asaltado una duda. Lo que puse de que pasó brevemente por la Legión Extranjera Francesa lo saqué de una página en español sobre este escritor.
¿ Es posible que alguien haya ingresado en dicho cuerpo y se largue por cuestiones familiares?
Saludos. _________________ " El Zar lo ordena y Dios lo permite ". Antiguo proverbio ruso.
Publicado: Sab Dic 22, 2007 4:44 pmAsunto: Re: Es así
Poilu escribió:
El estilo de Jünger en sus Tempestades destila estoicismo, ese estoicismo típicamente espartano. Si hay que ir se va, y punto.
Yo no me iría tan lejos, en el artículo Pablo destaca las lecturas de Jünger: Schopenhauer y Nietsche, suelen ir unidos en estos casos. Puede que la moral de Jünger sea una moral aristocrática al estilo Nietsche, es decir, un "amante de la vida". Esto mezclado con la moral prusiana de servicio al estado y demás.
Lo que me escama es su relación con Hitler, otro lector de Nietsche, sería interesante saber como fué el asunto y que pensaba Jünger de la Solución Final o volviendo a los espartanos, de las cacerías de ilotas. La moral judía según Nietsche, era la antítesis de la aristocrática. La verdad, a mí si que me gustaría leer el libro otra vez... _________________
Registrado: 30 May 2007 Mensajes: 844 Ubicación: Valladolid
Publicado: Sab Dic 22, 2007 9:26 pmAsunto: Re: Imprescindible
Pablorojo escribió:
¿ Es posible que alguien haya ingresado en dicho cuerpo y se largue por cuestiones familiares?
Es perfectamente posible (entonces y ahora) abonando una enorme multa, creo que fue apoquinada por el padre del futuro filósofo. Por cierto, que hago mías las dudas de jl.
Saludos _________________
Mira, Sandy, a mi los héroes de carrera me dejan indiferente
Yo llegué a Jünger de forma bastante retorcida. Al morir hicieron reseñas en la prensa y una de las cosas que comentaban era sus relaciones con el nazismo. Para ilustrar dicha relación proponían el fragmento de Tempestades de acero en que coge un fusil, se arrastra por la tierra de nadie, se pone a cargarse ingleses y él se pone contento porque ha abatido un enemigo. A mí el ejemplo me pareció horrible, podía ser ejemplo de muchas cosas pero no necesariamente de ser nazi. Así que me puse a leer el libro buscando ese nazismo de Jünger.
La sensación que te queda al terminar el libro es bastante chocante. Creo que es el primer libro de guerra, escrito en el siglo XX, que no es antibélico. Da la sensación de que, lo mismo que se tituló Tempestades de acero, se podía haber titulado Yo fui feliz en la guerra. Y su final es apoteósico. Parafraseando : "Por cierto, que sepáis que me he han dado la Pour le Mérite".
Por otra parte, uno dándole vueltas pensaba que Jünger iría dándole vueltas a sus Memorias en la comodidad de su refugio a prueba de bombas, mientras su asistente le preparaba trampas para ir a la "caza sutil" (en sus ratos libres se iba a cazar insectos) y le traía versiones actualizadas de filósofos alemanes. Pero no era tan espontáneo, la edición que yo tenía ponía que Jünger había revisado el texto al menos cinco veces. Tiempo tuvo de poner alguna condena a la guerra o similar, pero no quiso hacerlo.
Como ahí no encontré nada que no pudiera suscribir cualquier oficial de ambos bandos pues me puse a buscar su vinculación al nazismo en Radiaciones. Me leí los dos tomos enteritos, lo que ya son ganas, pero bueno, algo tendrá para no haber abandonado la lectura y haber continuado hasta el final. Para cuando empieza sus memorias de la II Guerra Mundial -que eso son Radiaciones- él se declara decididamente antinazi. Cuenta varios sueños que tiene en los que pone a Hitler como un monstruo. Son sueños tan elaborados que a mí siempre me han parecido una impostura. Por lo demás, empieza la guerra con bastante entusiasmo. En las escaramuzas de la phoney war rescata a un compañero herido en la tierra de nadie y le dan una Cruz de Hierro de segunda clase. Pero en este caso se le pasa pronto la manía de la guerra. De guarnición en París, hace todo lo posible por escaquearse del servicio y hace bien porque su unidad es enviada a Rusia y es aniquilada. El fin de la guerra le pilla en su pueblo, donde es nombrado algo así como jefe de la milicia local y le toca lidiar con las tropas soviéticas que llegan. Pero no esperéis batallitas. Este capítulo lo resuelve de la forma más pacífica que puede.
Por lo tanto, en Radiaciones tampoco encontré nada de su nazismo. Eso habría que buscarlo en otros lados.
Aclaración: es cierto que Tempestades de acero te choca por ese tono nada antibélico ni de condena de la guerra, pero es una pasada de libro. Una cosa no quita la otra.
Registrado: 03 Abr 2007 Mensajes: 597 Ubicación: Valladolid
Publicado: Dom Dic 23, 2007 8:42 pmAsunto:
Me gustaría tener la lectura de este libro más fresca para poder dar una opinión más fundamentada, pero no es asi: si no recuerdo mal lo lei hace unos 16 años: hacia poco que me habia visto la pelicula "Sin novedad en el frente" (la de los años 70) y como me encantó al poco me compré la novela de Remarque, no mucho despues en una feria del libro de ocasión encontré fascículos sueltos de la colección "Cuerpos de élite" (o algo así) y uno de los que pillé (supongo que andará por el trastero) hablaba de la ofensiva "michael" alemana en 1918 y de los famosos stosstruppen, bien pues he aqui que toda la informacion de dicho fasciculo estaba copiado literalmente de tempestades de acero, asi que me picó la curiosidad y lei el libro de Junger, pero hoy por hoy solo recuerdo dos cosas: Que el libro de Junger es la antitesis del de Remarque y que me gustó más Sin novedad en el frente. Tendré que volver a leermelo para dar una opinión con un poco más de "peso". Saludos _________________
No creo que Jünger, al igual que Leni Riefensthal por ejemplo fueran nazis, eran personalidades sobresalientes que vivían y pensaban a su manera. Se les puede criticar, que no te gusten, condenar su relación con Hitler en un momento dado o lo que quieras, pero no eran nazis. Para mí los nazis son el rencor y la bajeza, la inconsciencia de su propia estupidez, lo peor en el poder, vamos. Yo no veía rencor en Jünger. No me extraña que se declarara antinazi porque es el no-nazi por definición. En el caso de Riefensthal creo que su relación con los nazis enguarró toda su obra de esa época y que debería haberse dado cuenta de a quién ayudaba, pero pasaba algo parecido. Quizás saque demasiadas conclusiones de un libro leído hace años y lecturas sueltas sobre el personaje... es solo intuición. _________________
Yo tampoco creo que lo fuera. Seguramente era nacionalista, seguramente era anticomunista, pero no nazi. Ahora bien, tampoco tengo argumentos ni datos para corroborarlo o no, sino más bien intuición y un deseo de que haya sido así.
Registrado: 26 Mar 2007 Mensajes: 1151 Ubicación: Côte 304
Publicado: Lun Dic 24, 2007 12:12 amAsunto: Lo suscribo
Saludos,
Suscribo gran parte de las afirmaciones de KIA. Jünger no comulgó jamás con el ideario nacionalsocialista. Lo consideraba de una bajeza moral e intelectual notoria. Formaba parte de esa minúscula minoria de la intelectualidad alemana que no actuaba al Diktat político del momento. Su "sabiduría" le alejaba de posiciones maximalistas y carentes de la apreciación cultural de las minorías de todos tipo y especie. Jünger vivía en su Torre de marfil, era un superviviente en medio de la estulticia imperante. Su literatura, en algunos momentos, se acerca a algunas de la posiciones adoptadas por el ideario nacionalsocialista, pero Jünger como alemán y culto creía y abogaba, y luchaba a su manera por la regeneración cultural que merecía Alemania. Creía en el porvenir de su país, y de la cultura que había desplegado su nación en doscientos años y que la había situado en la cima de la cultura europea, pero que había descendido en algunos puntos a los infiernos arrastrada por la marea incontrolable de los acontecimientos históricos, y por una disfunción política y social que arrastró a Alemania a alguno de sus callejones sin salida. Para entender y comprender la postura de Jünger, recomiendo la lectura de una obra, un poco densa, sobre el concepto nación y el concepto cultura en el marco de la Alemania de finales del XIX, principios del XX. Es excepcional, repito un poco elitista, pero es un gran desatascador para prejuicios sobre el nacionalismo alemán. Es una visión muy lúcida sobre el llamado laberinto alemán: Abellán, Joaquin. Nación y nacionalismo alemán. Me lo recomendaron para una asignatura sobre la Alemania contemporánea que cursé hace ya algunos años. Mano de santo para comprender el hecho alemán.
Volviendo a algunas de las afirmaciones, creo, y esto es muy personal, que Jünger no era nacionalista, simplemente era alemán. En los momentos en que la nación de uno se ve sometida al juego indigno por parte de agentes que dicen quererla pero la someten al yugo de la estupidez humana con pretextos mezquinos, el reivindicar pacífica y harmoniosamente una cultura, a menudo, se puede considerar nacionalismo.
Pongamos un paralelismo inteligible, puede que polémico, pero a fin de cuentas claro. Que sucedió con la crisis española del 98? qué pasó con esos movimientos llamados regeneracionistas dentro de la cultura hispánica? Deseaban recuperar las colonias, para así reivindicar un pasado imperial y caduco?, o simplemente llevar el país hacia las corrientes de una modernidad en términos políticos sociales, económicos, y sobretodo culturales? Esos movimientos amalgamados del 98 eran nacionalistas?, o simplemente eran españoles con deseos de refundar un nuevo modelo de estado que dejase atrás lastres propios del Antiguo regimen? Ya sé que es complicado, y el que el rodeo quizás ha sido largo, pero para mi Jünger es un alemán con una enorme pasión: la cultura alemana y todo lo que conlleva, pacíficamente hablando.
P.D.: Las Radiaciones de Jünger son pura ambrosía. _________________
Sigo con la intuición, pero la gran pasión de Jünger quizás sea la cultura y la vida con mayúsculas, no solo la alemana. Otra cosa es que su amor por la vida y demás hubiese sido posible desde la cultura alemana, que le dió los instrumentos para ello, ya hemos visto sus fuentes principales. No veo a los hombres como él u otros encorsetados en definiciones que les van muy pequeñas:
¿nacionalista?, ni Nietsche ni Schopenhauer lo eran, eran alemanes sin más. Tampoco es importante en el fondo porque otros con los que nada tenían que ver también lo eran. Yo también tengo el deseo de que haya sido así... ahora que lo pienso K.I.A.... siempre, desde que leí la novela he tenido a Jünger y otros dando vueltas en el "laboratorio", a lo mejor solo es un "deseo de que sea así". _________________
Registrado: 20 Oct 2006 Mensajes: 2144 Ubicación: Entre Asturias y Madrid
Publicado: Mar Dic 25, 2007 6:45 pmAsunto:
Ya lo comenté en su día y en parte coincido con JL pero uno se sintió defraudado después de leer Tempestades de Acero.Fue hace años pero recuerdo que la manera,que de aquella me pareció, inpersonal y monónotna de relatar la guerra me pareció un poco "pesada". Hasta un tanto irreal me atrevo a decir.
Por cierto que manía a decir ahora que todos los que se movieron y simpatizaron con el nazismo al final no eran nazis
Por cierto,en la edición que cuelga Pablo,que cuadro es ése?os ilustración actual? _________________ "La más antigua e intensa emoción que conoce la humanidad es el miedo" Love, dile a Craft que se tranquilice Bruno dixit
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